Procesos
¿Cómo delegar sin perder el control?
Cambiando lo que controlas. En vez de supervisar cada paso, define el resultado esperado, los límites de decisión y los puntos donde quieres revisar antes de seguir, sobre todo los irreversibles. Al principio revisa mucho y luego ve bajando la frecuencia. Así mantienes la visibilidad sin convertirte otra vez en el paso obligado de todo.